Un nuevo récord
Un año y medio después, el 19 de enero de 1937, pilotando el mismo H-1 Racer equipado con alas más largas, Hughes estableció un nuevo récord de velocidad aérea transcontinental al volar sin escalas desde Los Ángeles hasta Newark en siete horas, 28 minutos y 25 segundos (superando su propio récord anterior de nueve horas y 27 minutos). Su velocidad terrestre media durante el vuelo fue de 322 mph.
