Alemania comenzó una política de genocidio contra los judíos
En 1939 se marcó la transición en el antisemitismo racial nazi hacia el genocidio. Para justificar el asesinato de los judíos tanto ante los perpetradores como ante los espectadores en Alemania y Europa, los nazis utilizaron no solo argumentos racistas, sino también argumentos derivados de antiguos estereotipos negativos, incluyendo a los judíos como subversivos comunistas, como especuladores de guerra y acaparadores, y como un peligro para la seguridad interna debido a su inherente deslealtad y oposición a Alemania.
