Batista renunció y huyó al exilio
Entre diciembre de 1956 y 1959, Castro dirigió un ejército guerrillero contra las fuerzas de Batista desde su campamento base en las montañas de la Sierra Maestra. La represión de Batista contra los revolucionarios le había granjeado una gran impopularidad y, para 1958, sus ejércitos estaban en retirada. El 31 de diciembre de 1958, Batista renunció y huyó al exilio, llevándose consigo una fortuna amasada de más de 300.000.000 de dólares estadounidenses.
