Operación Escudo del Desierto
Por temor a que el ejército iraquí pudiera lanzar una invasión a Arabia Saudita, el presidente de los Estados Unidos, George H. W. Bush, anunció rápidamente que Estados Unidos lanzaría una misión "totalmente defensiva" para evitar que Irak invadiera Arabia Saudita, bajo el nombre en clave Operación Escudo del Desierto. La operación comenzó el 7 de agosto de 1990, cuando las tropas estadounidenses fueron enviadas a Arabia Saudita, debido también a la solicitud de su monarca, el rey Fahd, quien anteriormente había pedido asistencia militar estadounidense.
