Una ciudad judía que no tiene igual en el mundo
El 7 de noviembre de 1911, Ben-Gurion llegó a Tesalónica para aprender turco para sus estudios de derecho. La ciudad, que tenía una gran comunidad judía, impresionó a Ben-Gurion, quien la llamó "una ciudad judía que no tiene igual en el mundo". También se dio cuenta allí de que "los judíos eran capaces de todo tipo de trabajo".
