General Dámaso Berenguer
El apoyo al régimen de Rivera se desvaneció gradualmente y Miguel Primo de Rivera dimitió en enero de 1930. Fue reemplazado por el general Dámaso Berenguer, quien a su vez fue reemplazado por el almirante Juan Bautista Aznar-Cabañas; ambos hombres continuaron con una política de gobierno por decreto. Había poco apoyo a la monarquía en las principales ciudades. En consecuencia, el rey Alfonso XIII cedió a la presión popular para el establecimiento de una república en 1931 y convocó elecciones municipales para el 12 de abril de ese año. Los republicanos socialistas y liberales ganaron casi todas las capitales de provincia y, tras la dimisión del gobierno de Aznar, el rey Alfonso XIII huyó del país.
