Cierre del oleoducto Kirkuk-Baniyas
En abril de 1982, el régimen baazista rival en Siria, una de las pocas naciones que apoyaba a Irán, cerró el oleoducto Kirkuk-Baniyas que permitía que el petróleo iraquí llegara a los petroleros en el Mediterráneo, reduciendo el presupuesto iraquí en 5.000 millones de dólares al mes. Pero Arabia Saudita, Kuwait y los otros estados del Golfo salvaron a Irak de la bancarrota.
