El viaje de caza a Botsuana
En abril de 2012, Juan Carlos fue objeto de críticas por realizar un viaje de caza de elefantes en Botsuana. Los españoles se enteraron del viaje únicamente después de que el rey se lesionara y se enviara un avión especial para llevarlo de vuelta a casa. Funcionarios españoles afirmaron que los gastos del viaje no fueron pagados por los contribuyentes ni por la Casa Real, sino por Mohamed Eyad Kayali, un empresario de origen sirio. Cayo Lara Moya, de Izquierda Unida, dijo que el viaje del rey «demostró una falta de ética y de respeto hacia muchas personas de este país que están sufriendo mucho», mientras que Tomás Gómez, del Partido Socialista, afirmó que Juan Carlos debía elegir entre «las responsabilidades públicas o la abdicación». En abril de 2012, el desempleo en España era del 23 % y de casi el 50 % entre los jóvenes. El País estimó el coste total de un viaje de caza en 44.000 euros, aproximadamente el doble del salario medio anual en España.
