Primera Copa Mundial
En 1930, la FIFA tomó la decisión de organizar su propio torneo internacional. Los Juegos Olímpicos de verano de 1932, celebrados en Los Ángeles, no planearon incluir el fútbol como parte del programa debido a la baja popularidad del deporte en los Estados Unidos. La FIFA y el COI también estuvieron en desacuerdo sobre el estatus de los jugadores aficionados, por lo que el fútbol fue eliminado de los Juegos. El presidente de la FIFA, Jules Rimet, se dispuso entonces a organizar el torneo inaugural de la Copa Mundial.
