Himmler nombró a Theodor Eicke
Hitler había declarado que no quería que fuera solo otra prisión o campo de detención. Himmler nombró a Theodor Eicke, un delincuente convicto y ferviente nazi, para dirigir el campo en junio de 1933. Eicke ideó un sistema que se utilizó como modelo para futuros campos en toda Alemania. Sus características incluían el aislamiento de las víctimas del mundo exterior, pases de lista y tareas laborales elaboradas, el uso de la fuerza y ejecuciones para exigir obediencia, y un estricto código disciplinario para los guardias. Se emitieron uniformes tanto para los prisioneros como para los guardias; los uniformes de los guardias tenían una insignia especial de Totenkopf en sus cuellos.
