Revolución antiburocrática
En marzo de 1989, Milošević (más tarde presidente de Serbia) anunció una "revolución antiburocrática" en Kosovo y Voivodina, recortando su autonomía e imponiendo un toque de queda y un estado de emergencia en Kosovo debido a las violentas manifestaciones, que resultaron en 24 muertes (incluidos dos policías). Milošević y su gobierno afirmaron que los cambios constitucionales eran necesarios para proteger a los serbios restantes de Kosovo contra el acoso de la mayoría albanesa.
