Eliminación de la resistencia kurda
Irak pasó el resto de agosto y principios de septiembre eliminando la resistencia kurda. Utilizando 60.000 soldados junto con helicópteros artillados, armas químicas (gas venenoso) y ejecuciones masivas, Irak atacó 15 aldeas, matando a rebeldes y civiles, y obligó a decenas de miles de kurdos a trasladarse a asentamientos. Muchos civiles kurdos huyeron a Irán. El 3 de septiembre de 1988, la campaña antikurda terminó y toda resistencia había sido aplastada.
