Encontró una fuerte oposición de los sindicatos
Las políticas económicas del gobierno de Modi se centraron en la privatización y la liberalización de la economía, basadas en un marco neoliberal. Modi liberalizó las políticas de inversión extranjera directa de la India, permitiendo más inversión extranjera en varias industrias, incluidas la defensa y los ferrocarriles. Otras reformas propuestas incluían dificultar que los trabajadores formaran sindicatos y facilitar que los empleadores los contrataran y despidieran; algunas de estas propuestas fueron descartadas tras las protestas. Las reformas provocaron una fuerte oposición de los sindicatos: el 2 de septiembre de 2015, once de los sindicatos más grandes del país se declararon en huelga, incluido uno afiliado al BJP.
