Revolución Mexicana
La presidencia de Huerta
Ciudad de México, México
La presidencia de Huerta suele caracterizarse como una dictadura. Desde el punto de vista de los revolucionarios de la época y la construcción de la memoria histórica de la Revolución, no tiene aspectos positivos. "A pesar de los intentos recientes de retratar a Victoriano Huerta como un reformador, no hay duda de que fue un dictador egoísta". Hay pocas biografías de Huerta, pero una afirma firmemente que Huerta no debería ser etiquetado simplemente como un contrarrevolucionario, argumentando que su régimen consistió en dos periodos distintos: desde el golpe de Estado en febrero de 1913 hasta octubre de 1913, tiempo durante el cual intentó legitimar su régimen y demostrar su legalidad mediante la aplicación de políticas reformistas.
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