Premio Nobel
Obituario de muerte
París, Francia
En 1888, Nobel se sorprendió al leer su propio obituario, titulado "El mercader de la muerte ha muerto", en un periódico francés. Fue el hermano de Alfred, Ludvig, quien había muerto; el obituario se publicó con ocho años de antelación. El artículo desconcertó a Nobel y le hizo sentir aprensión sobre cómo sería recordado. Esto le inspiró a cambiar su testamento.
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