Imperio romano
Cuatro ejecuciones
Imperio romano
Adriano relevó al gobernador de Judea, el destacado general moro Lusio Quieto, de su guardia personal de auxiliares moros; luego se trasladó para sofocar los disturbios a lo largo de la frontera del Danubio. No hubo juicio público para los cuatro: fueron juzgados en ausencia, perseguidos y asesinados. Adriano afirmó que Atiano había actuado por iniciativa propia y lo recompensó con el estatus senatorial y rango consular; luego lo jubiló, a más tardar en 120. Adriano aseguró al senado que, en adelante, se respetaría su antiguo derecho a procesar y juzgar a los suyos. En Roma, el antiguo tutor de Adriano y actual prefecto del pretorio, Atiano, afirmó haber descubierto una conspiración que involucraba a Lusio Quieto y a otros tres senadores destacados: Lucio Publilio Celso, Aulo Cornelio Palma Frontoniano y Cayo Avidio Nigrino.
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