La invención de Warren de la Rue
En 1840, el científico británico Warren de la Rue encerró un filamento de platino enrollado en un tubo de vacío y le hizo pasar una corriente eléctrica. El diseño se basaba en el concepto de que el alto punto de fusión del platino le permitiría funcionar a altas temperaturas y que la cámara evacuada contendría menos moléculas de gas para reaccionar con el platino, mejorando su longevidad. Aunque era un diseño viable, el coste del platino lo hacía poco práctico para su uso comercial.
