Beethoven
Postrado en cama
Viena, Austria
Escribió los últimos cuartetos en medio de una salud deteriorada. En abril de 1825 estuvo postrado en cama y permaneció enfermo durante aproximadamente un mes. La enfermedad —o más precisamente, su recuperación de ella— es recordada por haber dado lugar al profundamente sentido movimiento lento del Decimoquinto Cuarteto, al que llamó "Santo canto de agradecimiento ('Heiliger Dankgesang') a la divinidad, de un convaleciente". Continuó completando los cuartetos ahora numerados como Decimotercero, Decimocuarto y Decimosexto. La última obra completada por Beethoven fue el movimiento final sustituto del Decimotercero Cuarteto, que reemplazó a la difícil Große Fuge. Poco después, en diciembre de 1826, la enfermedad volvió a atacar, con episodios de vómitos y diarrea que casi terminaron con su vida.
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