Beethoven
Mecenas
Viena, Austria
Durante los primeros años del siglo XIX, sus ingresos provenían de la publicación de sus obras, de sus interpretaciones y de sus mecenas, para quienes ofrecía actuaciones privadas y copias de las obras que le encargaban durante un periodo exclusivo previo a su publicación. Algunos de sus primeros mecenas, incluidos el príncipe Lobkowitz y el príncipe Lichnowsky, le otorgaban estipendios anuales además de encargarle obras y comprar sus trabajos publicados. Quizás su mecenas aristocrático más importante fue el archiduque Rodolfo de Austria, arzobispo de Olomouc y cardenal presbítero, y el hijo menor del emperador Leopoldo II, quien en 1803 o 1804 comenzó a estudiar piano y composición con él. Se hicieron amigos y sus encuentros continuaron hasta 1824. Beethoven dedicaría 14 composiciones a Rodolfo, incluyendo el Trío Archiduque Op. 97 (1811) y la Missa Solemnis Op. 123 (1823).
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